9 consejos para no recuperar los kilos perdidos

Tras una dieta y haberse quitado los kilos que sobraban, lo más difícil es no volver a caer en los viejos hábitos que nos habían llegado al sobrepeso o la obesidad. En Instimed, durante el proceso de adelgazamiento de nuestros pacientes, les vamos enseñando a comer para que no vuelvan a recuperar los kilos perdidos, pero si no has sido paciente nuestro y quieres evitar el efecto yo-yo y mantener la línea, ahí van unos consejos prácticos que son el resultado del planteamiento de nuestra dieta libre.

Consejos para no recuperar los kilos perdidos

  1. Cambia tus hábitos: Solemos estar atados a nuestros “ritos” y hábitos. Por esta razón, nuestras decisiones concernientes a nuestras compras y nuestros comportamientos alimenticios son en su mayoría inconscientes e impulsivos. Lo más habitual, y aquí está el error,  es que las dietas o planes de adelgazamiento sólo suponen una breve interrupción de nuestros hábitos adquiridos, pero no se modifican en profundidad. Aprender a reconocer los hábitos que nos hacen engordar, como los alimentos demasiado grasos o demasiado azucarados consumidas en gran cantidad, y sustituirlos por alternativas más ligeras.
  2. Olvidaros de comida de consolación: No comemos solamente por satisfacer el hambre. Para muchos de nosotros, comer nos permite compensar las emociones negativas y el estrés. El hecho de que vuestros padres os hayan dado chucherías y/o chocolate para recompensaros o consolaros os ha marcado de por vida… Intentar comer sólo cuando tengáis hambre. Intentad compensar vuestras emociones negativas por otros medios: haciendo ejercicio, un baño relajante, un simple paseo bajo el sol primaveral, etc.
  3. Intentar elegir una dieta que se adapte lo más posible a vuestro estilo de vida. Es fundamental no perder el concepto de “disfrutar de la comida”. Si excluyes de tu dieta todo aquello que te gusta, estas abocados al fracaso: si os justa la plasta y/o sois deportistas, una alimentación “low carb” no es para vosotros. Uno de los pilares de la dieta libre de Instimed es exactamente esto: perder peso sin dejar de comer lo que te gusta. Uno de los objetivos de nuestra dieta es que los pacientes pierdan peso sin sufrir o sin que tengan la sensación de estar haciendo dieta. Se puede perder peso sin tener que pasar por la ensalada de lechuga y pollo a la plancha. Para la mayoría de los platos existen alternativas más light: por ejemplo, pasta con un poco de tomate y albahaca, en lugar de unos espaguetis carbonara, o sustituir el aceite de la ensalada por zumo de limón.

    No recuperar los kilos perdidos comiendo lo que te gusta

    Se puede perder peso sin tener que pasar por la ensalada de lechuga y pollo a la plancha. Todo es cuestión de organizar la alimentación y aprender a compensar.

  4. Como decían en Mayo del 68, “prohibido prohibir”. Siguiendo un poco con el punto 4, prohibir ciertos alimentos es una trampa mortal: la mínima desviación del régimen autoimpuesto provoca un sentimiento de culpa tal que “buf, ya lo he estropeado, ya no hay nada que hacer, tiro la toalla, ya no me importa…”, y compensamos el sentimiento de culpabilidad por haber fracasado comiendo aún más, “de perdidos, al rio”.
  5. Aplicar el principio de “control flexible”. Por ejemplo, no es cuestión de  prohibiros totalmente el chocolate, podéis saborear un par de onzas en lugar de devorar toda la tableta. Y no olvidaros que un pequeño capricho culinario no es motivo para abandonar la dieta: mañana será otro día en el que podréis compensar el “desliz” del día anterior.
  6. Buscar compañeros de dieta. Seguramente tenéis algún familiar y/o amigo que tiene algún kilo de más, y podría ser una oportunidad para entre todos encontréis la motivación necesaria para perder los kilos de más. A menudo, en nuestros círculos de amigos encontramos personas que pueden convertirse en grandes aliados. Adelgazar juntos es más satisfactorio y ayuda a superar los momentos difíciles.
  7. Ser fieles a la lista de la compra. La expresión “sociedad de consumo” no existe por azar: jamás hemos tenido tanta elección alimentaria, y jamás hemos consumido tanto como ahora. Haceros una lista de la compra antes de ir al supermercado y preferiblemente antes de comer o cenar. Ir llenando el carro siguiendo vuestra lista y evitando, en la medida de lo posible, dejaros impresionar por la multitud de productos expuestos en los lineales.

    Ir con la lista de la compra para evitar recuperar los kilos perdidos

    Haceros una lista de la compra antes de ir al supermercado y preferiblemente antes de comer o cenar. De esta forma evitaréis la compra compulsiva.

  8. Cuidado con las porciones XXL. Las estimulaciones externas influyen en nuestro comportamiento alimenticio. Las enormes bolsas de patatas fritas o las pizzas tamaño familiar incitan a comer de más. Renunciar las compras de las promociones de 200 grs. gratis. Si realmente queréis aprovecharos de una oferta, dejad las grandes bolsas en el fondo del armario de cocina o de la despensa y rellenar pequeños bolsas o embases. Sobre todo, no os sintáis obligados a acabar la porción gigante del plato: guardar lo que sobra, lo podréis recalentar otro día.
  9. Soñar con la época de “después”. Tras una dieta, mucha gente recupera los kilos perdidos. La razón: el cuerpo ha perdido masa muscular y ralentizado el metabolismo al mismo tiempo, por lo que se han reducido las necesidades energéticas. Por ello, haced ejercicio regularmente, por ejemplo correr, para evitar el exceso de calorías suplementarias y estimular el metabolismo que os ayudará a quemar los excesos y no acumularlos.

Correr os ayudará a no recuperar los kilos perdidos

Si sois adictas al running, estáis de enhorabuena: podréis adelgazar más fácilmente y más rápido, y tendréis menos problemas para mantener el peso. El cuerpo consume en torno un 20% más de calorías suplementarias durante una carrera que montando en bicicleta. Correr con regularidad estimula el metabolismo y motiva al cuerpo a optimizar la quema de grasas. Este efecto dura incluso después del ejercicio: en reposo, el cuerpo consume más calorías que de costumbre durante al menos una hora tras dejar de correr. Para perder peso de forma duradera, más vale empezar corriendo lentamente pero durante más tiempo. Según los especialistas, el cuerpo quema más energía durante un trayecto largo a velocidad moderada, que se nutre de las reservas de grasa para transformarlas en energía, que en un trayecto más cortó y a mayor velocidad, que el organismo quema principalmente azúcares.

Calorías quemadas haciendo deporte

Si no estáis acostumbrados, es mejor empezar corriendo suavemente para cuidar las articulaciones y construir músculos que las alivien. Si corréis desde hace tiempo, tras 10 minutos  de carrera a vuestro ritmo habitual, realizar dos minutos de sprint tan rápido

Dr. Raul Figueroa, médico especialista en nutrición.

Dr. Raul Figueroa, Responsable médico de la Unidad de Nutrición y Obesidad de INSTIMED

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