9 consejos prácticos para perder peso después del verano

Para la mayoría de nosotros las vacaciones ya se han terminado y algunos hemos vuelto a nuestro día a día con 3 o 4 kilos de más. Para quitarlos esos kilitos que nos sobran, lo mejor es acudir a un médico especialista en nutrición que nos ayude a perderlos y que al mismo tiempo nos enseñe a no recuperarlos. Pero si son unos pocos kilos lo que hemos cogido, aquí os dejo unos consejos para os los quitéis vosotros mismos.

Perder peso luego del verano

  1. No hacer nada a corto plazo. Ponerse a dieta sin sentido sólo puede conducirnos a ganar más kilos y en algunos casos a dañar nuestra salud. Lo que es fundamental es un cambio de completo de estilo de vida: dejar de comer cosas de mala calidad y en grandes cantidades, aceites refinados, cereales, dulces, alcohol..
  2. Comer. Si, si comer. Si queréis perder peso y mantenerlo, tenéis que comer y no someter a vuestro cuerpo a una restricción calórica muy drástica (salvo que queráis o podáis mantener este estilo de vida para siempre). Con un aporte insuficiente de calorías, vuestro metabolismo se ralentizará (para compensar lo que parece ser hambre) y adquirirá el impulso genético de acumular grasa.
  3. Practicar deporte de forma regular. Intentar coger el hábito de ir al gimnasio al menos 3 o 4 veces a la semana. Combinar sesiones intensivas de cardio con anaeróbico (pesas). Es útil correr salir a correr, pero si queréis optimizar los resultados, es aconsejable combinarlo con sesiones de pesas.
  4. Ingerir proteínas. Las proteínas ayudan a construir y ganar músculo, a regenerar tejidos, lo que dan una sensación de saciedad. Por lo que son esenciales en el proceso de adelgazamiento. Podéis encontrar proteínas esenciales en la carne, pescado, huevos, leche, semillas de chia y de cáñamo.
  5. No evitar los carbohidratos. Son tan fundamentales como las proteínas. Consumir carbohidratos de calidad, de fuentes limpias e intentar no combinarlas con grasa. Tomarlos después del entrenamiento, van a llenar las reservas de glucógeno y proporcionaros energía. Podéis comer mucha verdura, fruta con moderación, zizania o arroz salvaje, boniato o batata, y quinua.
  6. Beber agua. El proceso de quemar calorías exige la existencia de agua en el cuerpo para asegurar el buen funcionamiento de los motores. La deshidratación ralentiza los procesos de combustión de las grasas.
  7. Comer grasas sanas. Las fuentes de grasas sanas son: aceite de coco, aceite de oliva, los frutos secos (almendras, anacardos, nueces de macadamia, etc.), semillas (lino, chia, calabaza, cáñamo, etc.), mantequilla (no margarina).
  8.  Suficiente descanso. El descanso es muy importante para la pérdida de peso y también para reducir el envejecimiento cutáneo. Intentad dormir entre 7 y 9 horas.
  9. Plantearos en aumentar la masa muscular. Nadie quiere ser un “delgado flácido”. Una correcta masa muscular acelera el metabolismo, nos da un aspecto más tonificado, previene la osteoporosis, disminuye el riesgo de lesiones, etc.
Médico especialista en nutrición y obesidad

Dra. Cristina Bouza, médico especialista en nutrición y obesidad

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