Ácido hialurónico, la molécula para una piel más joven

Un rostro más perfilado, pelo más voluminoso… el ácido hialurónico, esa molécula ultra-hidratante, da volumen a todos los niveles y da le da un golpe de frescura a nuestra piel.

Los mejores métodos de prevención del envejecimiento cutáneo que existen son: limpieza de la piel, hidratación de la epidermis, y la lucha contra los factores de envejecimiento: exposición solar, tabaco, etc. aunque a la larga, y por el momento, no podamos luchar contra la genética.

Acido hialuronico rejuvenece la piel y da volumen

El ácido hialurónico, esa molécula ultra-hidratante, da volumen a todos los niveles y da le da un golpe de frescura a nuestra piel.

La hidratación de la piel es un factor fundamental en el anti-envejecimiento

Y la hidratación más potente que existe hoy en día es el ácido hialurónico*.  El ácido hialurónico es una gran molécula hidratante, una especie de “esponja” de agua presente en nuestro organismo, que asegura, entre otras cosas, que la piel este carnosa o esponjosa y fresca. La producción por parte del cuerpo de ácido hialurónico va disminuyendo de un 6% cada década, es decir, que a los 50 años nuestro cuerpo produce un 30% menos de ácido hialurónico; esta disminución acaba desembocando en  artrosis, problemas oculares, flacidez de la piel, arrugas, etc. Para ello, la medicina ha desarrollado fórmulas sintéticas que permiten compensar su pérdida.

El ácido hialurónico en manos de un médico estético

Los activos de cremas a base de ácido hialurónico, tan populares en el mercado, tienen problemas para superar la barrera entre la epidermis y la dermis. Las cremas a base de ácido hialurónico hidratan la piel, pero en mucha menos profundidad que un producto que traspase la barrera dérmica. En el momento que le cuidado se realiza más allá de la dermis, entramos en la categoría de medicamentos y sólo la puede realizar un médico. La inyección de ácido hialurónico se desarrollo para corregir, de forma sencilla y rápida, algunos signos de envejecimiento de la piel o problemas cutáneos, hidratando, rellenando o dando volumen donde hiciera falta. Es lo que en medicina estética denominamos mesoterapia con ácido hialurónico.

La mesoterapia se realiza con una aguja que traspasa la barrera dérmica para colocar el ácido hialurónico en capas más profundas de la piel. Un procedimiento que capta el agua e hidrata la piel en profundidad. No solamente la dermis, sino también la epidermis. La piel esta mucho más hidratada y más elástica, y se vuelve más suave.

Ácido hialurónico no reticulado o reticulado

En su estado natural, el ácido hialurónico es líquido. Se dice que es “no reticulado”. Las moléculas son independientes unas de otras y se mueven libremente. Se pueden mezclar con vitaminas para permitirnos el realizar un mesolift para revitalizar e hidratar la piel en profundidad y eliminar las arrugas finas que aparecen con el paso del tiempo, sobretodo, en los fumadores y las personas que abusan o han abusado del sol sin la protección adecuada.

Cuando buscamos dar volumen, las moléculas de ácido hialurónico deben agruparse. Es aquí donde interviene el proceso de reticulación. Añadiendo butanodiol diglicidil éter se obtiene un gel más compacto de ácido hialurónico reticulado.

Existen diferentes grados de reticulación, cuanto más compacto sea el ácido hialurónico (más reticulado) más voluminizador será.

Diferentes grados de reticulación

  • Un ácido hialurónico fuertemente reticulado permitirá restaurar volúmenes. Se utiliza preferentemente el tercio medio de la cara para tratar pómulos, el valle de lágrimas (hundimiento de la piel de debajo del ojo), mejillas y sienes hundidas.
  • Un ácido hialurónico moderadamente reticulado se emplea para modificar un puente nasal, para perfilar los labios o rellenar un pliegue naso-geniano o unas líneas de marioneta poco marcadas.
  • Un ácido hialurónico poco reticulado se suele emplear para rellenar arrugas superficiales y evitar el efecto tyndall (se produce cuando el producto de ácido hialurónico se inyecta demasiado superficial. Este efecto se ve como una sombra o nube azulada o grisácea en la piel) que se produce cuando se utiliza un ácido hialurónico inadecuado para rellenar las arrugas del “código de barras” situadas alrededor de la boca.

Cohesividad, plasticidad y elasticidad

Estos tres conceptos determinan las características físicas de los ácidos hialurónicos reticulados, son extremadamente importantes de controlar para obtener un buen resultado de los tratamientos.

  • COHESIVO: Un ácido hialurónico cohesivo tenderá a dispersarse menos tras la inyección. Por lo que mantendrá más tiempo su capacidad de quedarse en su sitio.
  • PLASTICIDAD: La plasticidad de un ácido hialurónico es su capacidad para ser modelado tras la inyección, con el objetivo de darle la forma deseada. Esta característica es particularmente útil cuando se busca rellenar zonas bastante hundidas (sien, valle de lágrimas, mejillas) que normalmente requieren mucho volumen. Las plasticidad del ácido hialurónico permite ahorrar producto ya que se coloca mucho mejor en los lugares que requieren cierto volumen.
  • ELASTICIDAD: La elasticidad es un componente muy importante de un ácido hialurónico. Es su capacidad de volver a su estado inicial tras haber sido modelado gracias al masaje pos inyección. Se utiliza el ácido hialurónico como una “escalera” para tensar zonas flácidas. Por ejemplo, cuando se busca retensar los pómulos (inyectando a lo largo del arco cigomático) sin generar necesariamente volumen. Sucede lo mismo cuando queremos abrir la mirada inyectando ácido hialurónico en la cola de la ceja o, cuando se tratan los pliegues de las líneas de marioneta, “horizontalizando” las comisuras (o las esquinas de la boca) que tienden a apuntar hacia abajo.

Existen diferentes tipos de ácido hialurónicos en el mercado. En función del tratamiento deseado, el médico estético elegirá uno por ser cohesivo, plástico o elástico.

Diferentes métodos para inyectar el ácido hialurónico

  • Inyección de ácido hialurónico con mesoterapia: A través de la mesoterapia con aguja o pistola se deposita el ácido hialurónico en las dermis. Es decir, son moléculas completamente independientes las unas de las otras (ácido hialurónico no reticulado) que colocamos en la dermis. El ácido hialurónico inyectado puede ser no reticulado (hidratar la piel) o bien reticulado (dar volumen).
  • Inyección de ácido hialurónico con micro-needling o skinbooster: La otra forma de administrar el ácido hialurónico es el micro-needling. Gracias a los micro-canales que se crean, se favorece la absorción del acido hialúrico por parte de la piel. Hasta un 90% de penetración de los principios activos.

Principales zonas faciales que se tratan con el ácido hialurónico

zonas faciales a tratar con ácido hialurónico

  1. Arrugas de la frente
  2. Arrugas del entrecejo
  3. Patas de gallo
  4. Pómulos
  5. Arrugas alrededor de los ojos
  6. Ojeras
  7. Nariz
  8. Arrugas de conejo
  9. Surco naso-geniano
  10. Arrugas de las mejillas
  11. Líneas de marioneta
  12. Mentón
  13. Volumen y perfilado de labios
  14. Arrugas peribucales

El plan de tratamiento integral

Un médico estético que os ofrezca un plan de tratamiento adaptado a vuestra morfología y que busque satisfacer vuestras necesidades es la garantía de una gestión ética y de calidad. Es fundamental que antes de dar el paso confíes en el especialista que has elegido, después de haberte tomado tu tiempo para reflexionar.

Cuidado con las expectativas surrealistas. Recordad que la medicina estética aporta mejoras y una harmonía natural a vuestra cara. No está hecha para transformar.

Evidentemente, cada plan de tratamiento debe ser personalizado. Y cuando se comprende los diferentes mecanismos del envejecimiento estructural, es lógico empezar por rellenar el valle de lágrimas y pómulos para tensar el tercio medio de la cara, un poco a la manera de una piqueta de tienda que colocamos para retensar la tela.

Tras esta simple corrección la mirada parece meno cansada y más radiante, ya que rellenar las zonas donde la piel está hundida tiene como efecto borrar las sombras y la cara capta más luminosidad. Este efecto es también muy visible cuando se trata la zona de las sienes.

Al ser la sustancia de relleno más natural que existe, la utilización de ácido hialurónico es perfectamente compatible con otras técnicas como la hidroxiapatita, la bioestimulación o el Botox, pero siempre bajo indicación y supervisión médica.

* En 1934 fue descubierto el ácido hialurónico o hialuronano (asociación de un ácido urónico y un aminoglicano) en el humor vítreo del ojo de una vaca. A partir de 1996, esta molécula fue aplicada en el campo de la estética.
Doctora Blanca Porto médico estetico Instimed

Dra. Blanca Porto, medico estético Instimed

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