Nutrición: Aprende a reconocer una dieta milagro

Ya estamos en el periodo de transición del abrigo, bufanda y botas a la ropa más primaveral y estival. Las faldas se acortarán, las camisetas serán más entalladas, los brazos estarán al aire y aparecerán los bañadores… si para muchos el verano es sinónimo de destape y libertad, para otros muchos es sinónimo de ansiedad. La idea de mostrar ciertas partes del cuerpo, no gusta a todo el mundo. De hecho, las exigencias sobre nuestro peso y nuestra apariencia física son más altas cuando empezamos a sentir el verano cerca. Por ello, durante esta época mucha gente busca perder peso rápidamente y si puede ser, sin esfuerzo, recurriendo a productos, dietas milagro y a programas de adelgazamiento.

dieta milagro

El 85 a 95% de las personas que han perdido peso con la ayuda de una dieta milagro los han recuperado, e incluso en algunos casos, han ganado algunos kilos suplementarios.

La industria del adelgazamiento y ciertos “gurus” conocen perfectamente este deseo de puesta a punto y aprovechan ahora, y también en septiembre y enero, para invertir grandes cantidades de dinero en publicidad y comunicación. Intentan seducirnos ofreciéndonos una diversidad de productos que nos permitirán estar delgados, guapos y sexys rápidamente. En estas estrategias de promoción, la industria del adelgazamiento se les olvida informar sobre algunos puntos importantes: las dietas son ineficaces a largo plazo si no hay un aprendizaje, que la repetición de dietas son nefastas para nuestra salud, tanto física como mental, y que es recomendable el seguimiento de un experto en nutrición.

¿Es posible perder 14 kilos en 14 días?

A corto plazo, los productos para perder peso y las dietas milagro suelen funcionar, por lo que sí es posible perder 14 kilos en 14 días. Sin embargo, cada kilo perdido con la ayuda de estos métodos exprés se suele pagar caro. Veamos porque:

  • Lo primero que perderéis es agua y masa muscular, lo que está muy lejos de lo ideal, ya que los músculos queman calorías, incluso en reposo.
  • La privación no es una solución duradera y eficaz a los problemas de peso. Los cuerpos sometidos a estados de hambruna, almacenan las grasas y activan las hormonas que os animarán a comer. Y al final os encontraréis como al principio peor. Es importante saber que no tendréis ningún control sobre dichas hormonas, por lo que no se trata de una cuestión de voluntad.
  • La mayoría de la gente recupera los kilos perdidos. La ineficiencia a largo plazo de las dietas exprés es sobradamente conocida por la comunidad científica, pero por desgracia, la población en general lo desconoce o prefiere desconocerlo. Según diferentes estudios, 85 a 95% de las personas que han perdido peso con la ayuda de una seudodieta los han recuperado, e incluso en algunos casos han ganado algunos kilos suplementarios, durante los cinco años siguientes a la tentativa de perder peso (INSPQ, 2008).
  • Es probable que experimentéis alguna de las sensaciones siguientes: culpabilidad, vergüenza, depresión o sentimiento de fracaso. Desgraciadamente, las estadísticas juegan en vuestra contra, ya que es vuestro cuerpo que se defiende contra la hambruna que vuestra dieta le impone.
  • Viviréis (según la dieta realizada) con uno o varios de los siguientes efectos nefastos: carencia nutricional, cansancio, nauseas, estreñimiento, perdida de pelo, dificultad de concentración, mal humor, diarrea, etc.

¿Cuáles son las alternativas para perder peso?

La pérdida de peso gradual es la mejor garantía de estabilidad. Contar calorías, pesar alimentos, privarse de ciertos alimentos (que normalmente suelen ser los que nos gustan), ayunar, recurrir a comidas “bajas en calorías” o tomar productos “naturales” para la pérdida de peso, no son soluciones durables ni sanas, digan lo que digan los promotores de dichas dietas y productos.

Para perder peso de forma segura y duradera hay que:

  • Aprender a reconocer los signos de hambre y ansiedad.
  • Entender las razones por las que comemos.
  • Comer, ya que la privación o la costumbre de saltarse comidas no es la solución.
  • Fijarse objetivos realistas y realizar pequeños cambios (si por norma general coméis una porción de verdura al día, fijarse el objetivo de comer siete puede ser un poco ambicioso. Intentar una porción de más de lo habitual y aumentar gradualmente).
  • Adoptar una alimentación diversificada y sin alimentos prohibidos.
  • Volver a recuperar el placer de comer.
  • Cocinar más.
  • Desayunar.
  • Evitar comer delante de una pantalla (ordenador, televisión, tablet, etc.).

Conclusión

Por vuestro bienestar y no sólo por perder peso, tenéis que moveros. Fijaros objetivos realistas, empezar con 20 minutos diarios de caminar a paso más rápido de lo normal, y luego, seguramente, vuestro cuerpo os irá pidiendo más.

Y si necesitáis ayuda, os animamos a consultar a un especialista en nutrición, y si es médico, mejor que mejor. En Instimed contamos con una amplia plantilla de médicos expertos en nutrición que os pueden ayudar a perder esos kilos que os sobran sin tener que pasar hambre, sin tener que privarte de lo que te gusta y sin tener que pesar alimentos o contar calorías, todo gracias a nuestra dieta libre.

Dra. Cristina Bouza, médico especialista en nutrición

Dra. Cristina Bouza, médico especialista en nutrición

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