Capilar: 9 hábitos que estropean el pelo

¿Utilizáis champú seco tres veces a la semana para ahorrar tiempo, os alisáis el pelo cuando está seco y aplicáis algunas gotas de limón para aclararlo? Si pensáis que estos trucos caseros le hacen un bien al pelo, estáis muy equivocados.

1. Utilizar limón para aclarar el pelo

El limón no es que de más luminosidad a tu melena, si no que el ácido cítrico lo decolora. Por el contrario, utilizado en pequeñas dosis, el limón, como el vinagre, neutraliza el agua calcárea, haciendo brillar el pelo y dándole volumen. Bajo la ducha, derramar algunas gotas de limón exprimido en el agua que utilizáis para aclarar. También podéis preparar vuestra propia agua para aclarar, mezclando 10cl de zumo de limón exprimido con agua mineral.

2. Atacarse constantemente el pelo

Aviso a aquello que no soportan tener el pelo suelto: está muy desaconsejado atarlo constantemente. Sobre todo cuando el peinado o recogido es siempre el mismo, ya que esto debilita el pelo, principalmente en las zonas sensibles como la que se encuentra en los límites de la cabellera, que se encuentran excesivamente tensados por una cola de caballo o un moño. También, evitar dormir con el pelo atado o recogido, ya que la piel se irritará y el pelo se romperá. De esta forma, se acelera el envejecimiento capilar.

3. Abusar el champú en seco

Aunque es muy práctico, este producto debe utilizarse de forma puntual para solucionar un problema, pero jamás como sustitutivo del champú clásico. Es verdad que permite ahorrar tiempo absorbiendo los excesos de sebo,  pero el pelo permanece sucio, las escamas del pelo enganchan todo a su paso. Sin champú y sin agua, el polvo y otros residuos del día a día no son eliminados.

4. Lavar el pelo con agua muy caliente

Tranquilos, no estáis condenados a soportar la ducha escocesa para mantener un pelo sano y bonito. Aclararlo con agua caliente permite eliminar la grasa, pero hay que controlar la temperatura: Un agua demasiado caliente puede irritar, descamar e incluso quemar el cuero cabelludo. Además, el calor estimula la producción de sebo, haciendo que el pelo se vuelva más graso. A la inversa, realizar un último aclarado con agua fría es muy recomendable para luchar contra el exceso de sebo.

5. Frotar el pelo con una toalla

¿Quién no ha pre-secado su melena mojada moviendo la cabeza hacia delante y frotándola frenéticamente con la toalla? Un consejo, debéis suavizar los movimientos de muñeca. Cualquier gesto brusco es malo para el pelo. En este caso, nos arriesgamos a arrancarlo y hacerlo caer más rápidamente que si se cayera de forma natural. También nos arriesgamos a estimular las glándulas sebáceas y que le pelo se vuelva más graso. En lugar de frotar le pelo como si no hubiera un mañana, intentar simplemente cubrir el pelo con una toalla.

6. Frotar demasiado durante el lavado

Como normalmente vamos con prisa a todo, solemos frotar enérgicamente el cuero cabelludo para lavarlo más rápidamente. Pero aquí, también hay que tener cuidado con no estimular las glándulas sebáceas ya que hacer que el pelo se vuelva graso. Para aseguraos de que el pelo está bien lavado, simplemente masajear el cuero cabelludo, realizar dos lavados con champú (únicamente si os laváis el pelo dos veces por semana) y vigilar que este bien aclarado.

7. Peinarlo muy a menudo

¿Aprovecháis cada pausa para pasar cepillaros el pelo? Pues espaciar los cepillados. Un cepillado intensivo rompe el pelo. Lo ideal es utilizar un cepillo para eliminar los residuos y el polvo y, para airearlo. Durante el día, más vale un peine grande para desenredarlo. También, se puede desenredar un poco con los dedos en la ducha durante el aclarado de champú.

8. Utilizar un alisador sobre pelo seco

¿Quién no ha realizado un alisado rápido para alisar un mechón rebelde antes de irse a trabajar? Sabed que un alisado sobre un pelo ligeramente húmedo es más eficaz que sobre pelo seco. Si salís de ducha y pre-secáis el pelo antes de alisarlo, con el pelo aún húmedo, el cabello se amoldará más fácilmente a la apariencia o forma que deseáis darle. Vigilar la temperatura del alisador: mucho calor pude estropear el pelo.

9. Lavar el pelo con un chorro de agua con mucha presión

¿El agua de vuestra ducha cae con mucha presión? Tened cuidado no colocar la alcachofa de la ducha muy cerca del cuero cabelludo cuando aclaréis el pelo. Combinado con agua caliente, la presión del agua puede eliminar la protección de grasa del pelo y lo volverá seco.

En todo caso, si a pesar de estos consejos, el pelo lo tienes muy seco o demasiado graso o,  se te está cayendo o volviendo más fino y frágil, y no sabes porque, te invitamos a que pidas cita con uno de nuestros especialistas en capilar. Realizarán un estudio gratuito y pormenorizado de tu pelo y de tus hábitos de vida e higiene y determinarán el origen de tu problema, para poder ofrecerte el mejor tratamiento para solucionarlo.

Dra. Gilene Duran, dermatóloga especialista en medicina estética

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *