Cirugía plástica: el objetivo no es hacer gente guapa si no eliminar complejos

Cada día es más joven la gente que acude a las consultas de cirugía estética para realizarse algún retoque, debido principalmente al influencia de las redes sociales y a una sociedad cada día más hedonista, y por ello, cada día es más necesario que el cirujano plástico asuma el papel de consejero para orientar mejor a los jóvenes y a sus familias.

Hay que saber decir no pero hay que saber explicar porque decimos no

Para mí, antes de llegar a la mayoría de edad, es indispensable el “consenso familiar”. Tanto padres como hijo deben entender los miedos, necesidades y deseos de cada uno.

Hay que explicar a los padres que si existe un verdadero complejo, el sufrimiento no va a disminuir con el paso del tiempo, al reves, lo normal es que vaya a más. Es nuestro rol como profesionales el saber lo que se puede mejorar y lo que no vamos a tocar de ninguna manera. Un ejemplo, un chico de 15 años que viene con “pecho” y no soporta el estar en la playa, no hace deporte y se encierra en sí mismo; el complejo está ahí, en este caso si es operable. Las orejas de soplillo, se operan desde los 7 años porque les llaman “Dumbo” o les repiten “¿Qué es el viento? Las orejas de XXX en movimiento”. Pero esto no quiere decir que allá que operarlas, ya muchas veces es un deseo más de los padres que del niño. Lo mejor es esperar a la adolescencia. O una chica de 15 años que se ve un pecho plano o feo; en este caso, si o si, debemos esperar a que deje de crecer para poder tomar una decisión. Como cirujano plástico tengo una misión, el saber decir no pero explicando porque dijo no.

El cirujano plástico debe saber decir decir no pero explicando porque dijo no.

Un efecto que afecta a tu vida

A veces, cuando un complejo está demasiado presente, la cirugía estética se convierte en la única escapatoria. Un defecto es vivido como una mancha en la vida, es algo que se convierte en algo psicológicamente intolerable delante del espejo y que desmoraliza. Es en este tipo de casos en los que la cirugía estética es terapéutica, porque nuestro objetivo no es transformar a las personas en personas más bellas, si no en quitar complejos. Esto no quita que durante la primera consulta no debamos estudiar al paciente para saber si es un complejo real o un capricho, porque algunas veces, lo que una persona ve “inadecuado” en su cuerpo, luego en la realidad no lo es, es decir, sufre cierto grado de dismorfofobia.

La belleza física es algo que no se puede estandarizar

Las celebrities son a menudo consideradas como modelos a seguir por los jóvenes candidatos a la cirugía estética. Sin embargo, estos personajes se pasan y no se contentan con una mejora física o eliminar un complejo y buscan una transformación.

Por ello, los cirujanos plásticos debemos estar siempre vigilantes y diferencia entre “verdadero malestar” y la “coquetería” o capricho, ya que no todo vale, sobre todo a ciertas edades.

Con respecto al tema de los pacientes que acuden con una idea preconcebida, tenemos dos casos:

  1. Los que quieren parecerse a un personaje conocidos porque buscan ser modelos o celebridades.
  2. Y lo más reciente, lo que yo llamo “pacientes Snapchat”. La red social Snapchat dispone de una serie de filtros para modificar o mejorar nuestra apariencia: ojos más grandes, labios con mayor volumen, pestañas más grandes, orejas más pequeñas, nariz más respingona, etc. Haciendo que algunos usuarios se obsesionen con dicha imagen y busquen lograrla acudiendo a través de la cirugía estética.

Sea como sea, la belleza física es algo personal de cada individuo, y no debe ser una belleza estándar, si no una belleza individual que cada uno debe obtener en función de su fisionomía y espectativas.

Dr. Ignacio Ortega Remírez, cirujano plástico Instimed

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *