La medicina estética favorece la carrera profesional

¿El uso de la medicina estética puede ayudar a mejorar la carrera profesional? Ya vivíamos en la sociedad de la imagen, pero con el boom de las redes sociales y los CV video, la imagen es más que nunca un criterio determinante para el éxito profesional. Hoy en día, cada día más hombres y mujeres recurren al lifting, peeling u otras inyecciones de ácido hialurónico, para corregir sus pequeños defectos físicos y así tener éxito en sus vidas profesionales.

Aumento de la medicina estética por motivos laborales

En regla general, la medicina estética se ha democratizado, es asequible para casi todo el mundo y se acabaron las miradas maliciosas hacia aquellos que recurren a ella. En la clínica atiendo a personas de todas las edades; y los hombres representan ya un 20% de mis pacientes, frente a un 5% cuando empecé en la medicina estética. Cada día me encuentro más casos de pacientes que me comentan que quieren ponerse a punto antes de una entrevista, y es que ocuparse de uno mismo, de arreglar pequeños defectos, refuerza la confianza en uno mismo. Un estudio norteamericano del 2016, realizado por dos sociólogos, había llegado a demostrar que una mujer maquillada podía ganar casi 6.000 dólares más por año que una mujer sin maquillar.

Que tratamientos piden los pacientes que buscan mejorar por motivos profesionales

Muchos buscan lucir un aspecto más dinámico, sano y amable. No se trata tanto de rejuvenecer, si no de tener un rostro saludable, un bonito tono de piel, ninguna cicatriz, y sin signos de cansancio. En el imaginario colectivo, es mejor ser esbelto. En el caso contrario, los individuos son percibidos como personas que si no se cuidan a sí mismos, como van a cuidar de sus trabajos. Los jóvenes de entornos muy competitivos, como las finanzas, la comunicación e incluso la política, quieren mantenerse atractivos y exitosos. La mayoría de mis pacientes tienen entre 40 y 50 años y quieren mantenerse vitales. Finalmente, las personas entre 50 y 65 años que todavía están activas desean mantener un aspecto maduro pero agradable.

Pero ¡ojo! Aunque es innegable que, en sociedad donde “bonito” rima con “bueno”, la apariencia tiene importancia en el éxito profesional, la belleza tiene que ir asociada con una prestancia, una imagen integral de la persona. La belleza por si sola puede ser incluso contraproducente, ya que se puede tomar como un signo de  coquetería y de frivolidad, sobre todo si se es mujer.

¿Cuáles son los tratamientos medico estéticos más frecuentes?

Muchos pacientes recurren a las inyecciones de ácido hialurónico sobre todo en la zona de las ojeras y del valle de lágrimas, una depresión bajo el lagrimal que es la primera zona del ojo afectada por el paso del tiempo y que da lugar a un hundimiento debajo de éste, intensificando el efecto de la ojera, y dando un aspecto de cansancio y tristeza. Muchos pacientes también quieren Botox para eliminar las arrugas de expresión, y a un peeling para devolver la luminosidad a la cara. Y muchas veces el paso por la medicina estética es un trampolín antes de recurrir a la cirugía estética. Por ejemplo, para la rinoplastia o la lipoescultura. Estamos en la época del “cuerpo aumentado”, las operaciones de miopía y los implantes dentales son algo muy habitual. Hoy en día, los jóvenes consideran que se puede modificar un defecto físico para dejarlo como debe estar.

Cuidado con el abuso de la medicina estética

En la era de las redes sociales, estamos obnubilados por nuestra imagen y préstamos atención al más mínimo detalle. Nos hemos vuelto intransigentes con nuestro cuerpo. La “pixelización” de nuestras vidas provoca un miedo constante a parecer feos. En ciertos casos, este fenómeno puede originar trastorno en la percepción de la imagen personal, denominada dismorfofobia. Algunas personas puede pasarse horas haciéndose fotos y a buscar los defectos, y para remediarlo, una intervención lleva a otra y se convierte en un círculo vicioso. Es verdad que en la mayoría de los casos la medicina y la cirugía plástica ayudan a tener una mejor imagen de sí mismo, pero el abuso puede crear dependencia y acabar en depresión. Por eso, es muy importante que los médicos estéticos profundicemos sobre los verdaderos motivos que lleva a una persona a recurrir a nuestros servicios.

Dra. Petra Navarro, directora médica de Instimed

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