Los menores de 35 años, fans del Botox

Para prevenir las primeras arrugas o tener un rostro deslumbrante, los menores de 35 años recurren cada día más a las inyecciones de medicina

¿La tradicional crema para las primeras arrugas estaría siendo arrinconada por las inyecciones de ácido hialurónico y tóxina botulínica (Botox)? Según Christophe Mossé, director general del laboratorio Galderma France “ el mercado de la medicina estética se ha duplicado en 10 años”. Un crecimiento generado por la evolución de las técnicas medico estéticas y por un mayor recurso a ellas por parte de los menores de 35 años, “estimamos que actualmente hay el doble de posibilidades de que recurran a las inyecciones que los mayores de 55 años”.

La influencia de las redes sociales

“¿Ves el filtro de Instagram con la barita mágica que te ilumina la cara, te la afina ligeramente y te quita las manchas? Es un poco el resultado que deseo obtener al salir de la clínica. Nada de un cambio radical, justo un toque de frescura para la cara”, me comenta una paciente de 27 años. La joven paciente estaba pensando en recurrir a inyecciones skinbooster, un ácido hialurónico que hidrata la piel, ilumina la piel de la cara y la perfila.

En mi opinión, las redes sociales, y en especial Instagram, han originado una desacralización del recurso a esta especialidad. Las mujeres jóvenes, gracias a las redes sociales, están más al día de las últimas técnicas y sobre todo de sus efectos. Las fotografías de antes/después son millones en estas plataformas sociales. De esta forma, pueden tomar conciencia de que la medicina estética busca mejorar, no transformar.

Medicina estética, más vale prevenir que curar

Diferencio completamente medicina estética y cirugía estética. Para mí, es una ayuda para evitar el tener que hacer “grandes obras” dentro de 20 años”, me dijo un día una paciente de 30 años. La joven se estaba planteando seriamente las inyecciones porque empezaba a tener los primeros signos de la edad y no le gustaba. Era consciente de que no tenía un estilo de vida totalmente sano: cigarros, alcohol, estrés, polución, etc., entonces “lo compensaba” usando cremas, protección solar de forma regular, pero no era suficiente y buscaba optimizar todo ello con unas pequeñas inyecciones periódicamente.

Los menores de 35 años, normalmente más informados que sus mayores sobre la prevención antiedad, son actores y no espectadores de su envejecimiento. Sus abuelas y madres dejaron que se las arrugas y las manchas se instalaran en sus caras como si fuera algo inevitable, y ellos no quieren. Por eso, cuando llegan a la treintena muchos jóvenes se plantean hacerse tratamientos medico estéticos para retrasar o minimizar las arrugas de expresión.

En la consulta, cuando realizo un tratamiento preventivo, suelo actuar sobre todo en las arrugas del entrecejo. Inyectando una pequeña dosis de toxina botulínica (Botox) en la arruga, evitaremos que se haga más profunda y se convierta en un “surco”. Una vez instalado, la arruga es más difícil de tratar, y los tratamientos son más caros.

Una generación que asume la medicina estética

Ya sea para mejorar la calidad de la piel, un problema de ojeras, un mentón muy metido, una corrección de arrugas o unos labios muy finos, la preocupación más habitual suele ser “tengo miedo de que no parezca natural”, “no quiero parecerme a esas famosas que no tienen expresividad en la cara o que tienen unos labios que parecen salchichas”.

Actualmente, a la gente joven no le da miedo recurrir a la medicina estética, ya que con las nuevas técnicas no modificamos la apariencia, si no que la embellecemos. Ni tampoco le avergüenza reconocer que su belleza es el resultado de unos cuidados medico estéticos o estéticos. Cada día hay menos comentarios del tipo “tengo esta cara porque duermo muchas horas, me lavo bien la cara y me hecho mis cremas” (cuando es una habitual del Botox semestral y de su tratamiento de bioestimulación PRP y de ácido hialurónico).

Medicina estética, técnicas precisas e imperceptibles

Se estima que hace 20 años se utilizaba dos veces más de Botox en las pacientes que hoy, de ahí los resultados a veces inciertos. Afortunadamente, nuestro trabajo ha evolucionado y las técnicas son cada vez más precisas e imperceptibles. Apenas se ven personas con la cara marcada por las inyecciones.

Lejos de los rostros lisos y estandarizados de los coreanos, nosotros buscamos lo natural. La toxina botulínica (Botox) se administra con moderación y adecuadamente repartido, y el ácido hialurónico inyectable está disponible en diferentes pesos moleculares, según la acción que se busca  y la zona que se quiere tratar.

Mi objetivo, cuando realizo tratamientos medico estéticos es ayudar a que el paciente recupere el rostro que tenía, no transformárselo. Antes de aplicar cualquier tratamiento, dedico un tiempo a explicar al paciente la diferencia entre belleza “emocional” y belleza “natural”. Cuando viene una paciente con una foto de Kim Kardashian y me dice que quiere los mismos labios, le explico que posiblemente no sea posible ya que sus deseos posiblemente no coincidan con su morfología.

La tentación de la adicción

Se tiende a decir que los tratamientos medico estéticos son como el fumar, antes empecemos, más difícil será parar. De ahí la importancia de que el médico estético sepa decir no, de identificar las solicitudes de tratamiento no justificas, de saber derivar al paciente hacia otras opciones más adaptadas.

Los pacientes no sólo buscan un especialista que embellezca su cara, si no que sea capaz de rechazar un delirio estético, es decir, que sea ético y sepa decir no cuando sea necesario.

Dra. Petra Navarro, directora médica de Instimed

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